Abejar se convierte en la capital internacional de la Trufa Negra en la XXII edición de la Feria de la Trufa de Soria


trufa negra

04 de Abril de 2025
Calidad y cadena alimentaria
Resiliencia y competitividad

El evento acogió numerosas actividades como talleres, degustaciones, compra-venta de trufas, exhibiciones en los cultivos y premios a los mejores productores


  • El evento acogió numerosas actividades como talleres, degustaciones, compra-venta de trufas, exhibiciones en los cultivos y premios a los mejores productores
  • El cultivo de la trufa negra es una práctica sostenible y que genera impulsos económicos e ingresos para la población local

La trufa negra, también llamada “Tuber melanosporu”, conocida por su intenso aroma y sabor, se ha convertido en un ingrediente esencial de la cocina gourmet. El municipio de Abejar, en la provincia de Soria, acogió la XXII Feria de la Trufa Negra entre los pasados 12 y 16 de febrero de 2025, en la que se reunieron productores, distribuidores, chefs y amantes de la gastronomía para celebrar una de las joyas culinarias más preciadas.

La Feria de la Trufa Negra es uno de los eventos más esperados por los amantes de la gastronomía de España. Cada año, este encuentro atrae a miles de visitantes deseosos de conocer más sobre este manjar tan exclusivo. Esta feria le rinde homenaje, destacando su cultivo, su uso culinario y su potencial económico para la región.

Actividades y premios

La Feria de la Trufa Negra es, sin duda, un evento de gran relevancia tanto para los locales como para los visitantes que vienen de diferentes partes del mundo. Durante la jornada, se celebró una variada serie de actividades:

         1.      Exposición y venta de trufas: uno de los principales atractivos de la feria fue la exposición de trufas negras de las variedades cultivadas en la región. Los asistentes tuvieron la oportunidad de adquirir trufas frescas, productos derivados como aceites, cremas o conservas, y conocer de cerca el proceso de cultivo y recolección de este hongo.

         2.      Degustaciones y catas gastronómicas: los chefs de renombre ofrecieron demostraciones culinarias y degustaciones, donde la trufa negra fue la protagonista en una variedad de platos innovadores.   

         3.      Exhibiciones de caza con perros trufadores: otra de las actividades populares fue la demostración de cómo los perros entrenados buscan las trufas en el campo. Este proceso es fundamental para la recolección de la trufa y muchos productores compartieron sus conocimientos y experiencias con los asistentes.

         4.      Premios a los mejores productos y productores: durante la jornada se entregaron varios premios que reconocieron la excelencia en el cultivo y la calidad de los productos trufados. Entre los galardonados destacaron los productores locales y, en concreto, el Centro de Servicios y Promoción Forestal y de su Industria de Castilla y León (Cesefor), entidad galardonada con la Trufa de Oro de 2025 que otorga el Ayuntamiento de Abejar.

Impacto económico y medioambiental

El cultivo de este hongo ha crecido significativamente en los últimos años, siendo una de las principales fuentes de ingreso de muchas zonas rurales de Soria. Forma parte de una tradición culinaria que abarca desde platos simples hasta elaboraciones más sofisticadas.

No obstante, no solo se trata de un producto meramente gastronómico, sino que genera un impacto en la economía y el medioambiente:

  • Impulso económico: la provincia de Soria posee grandes áreas de cultivo de trufa que, a través de diferentes iniciativas como la Feria de la Trufa Negra, promueven la venta directa y facilitan la cercanía entre productores, restauradores locales y consumidores. Además, ha logrado atraer a turistas que contribuyen a la dinamización económica de la región.
  • Sostenibilidad: el cultivo de este producto no solo genera ingresos, sino que también se trata de una práctica sostenible donde los propios truficultores ponen en práctica métodos tradicionales de cultivo que protegen los bosques de la región, así como iniciativas para investigar la gestión sostenible de cultivos o la creación de la Escuela de Truficultura que este mes de abril abrirá sus puertas.