La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos analiza cómo mejorar la comunicación con las comunidades rurales y acercar las políticas a sus realidades


La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos analiza cómo mejorar la comunicación con las comunidades rurales y acercar las políticas a sus realidadesLa Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos analiza cómo mejorar la comunicación con las comunidades rurales y acercar las políticas a sus realidadesLa Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos analiza cómo mejorar la comunicación con las comunidades rurales y acercar las políticas a sus realidadesLa Organ

23 de Septiembre de 2026

Dinamización rural
Resiliencia y competitividad

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo ha abordado los principales retos de la comunicación entre las administraciones y las comunidades rurales


  • La Organización para la Cooperación y el Desarrollo ha abordado los principales retos de la comunicación entre las administraciones y las comunidades rurales
  • La iniciativa puso el foco en adaptar los mensajes a los contextos locales, trabajar con canales y agentes de confianza y favorecer el diálogo con la población rural
  • La OCDE plantea evaluar la comunicación no solo por su alcance, sino también por su grado de comprensión, participación y capacidad para impulsar acciones

La comunicación desempeña un papel clave para acercar las políticas públicas a las comunidades rurales. Sin embargo, que la información esté disponible no significa necesariamente que llegue, se comprenda o genere confianza entre quienes viven y trabajan en estos territorios. Para analizar cómo mejora esta relación, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha celebrado entre marzo y abril de 2026 una serie de tres encuentros dedicados a la comunicación rural desarrollados en el marco de sus Principios Rurales.

La iniciativa ha reunido a responsables políticos, autoridades públicas, organizaciones rurales y otros agentes vinculados al medio rural para reflexionar sobre cómo mejorar la relación entre las administraciones y las comunidades a las que se dirigen sus políticas. A través de experiencias y conocimientos compartidos, la serie de reuniones plantea la comunicación como una herramienta para acercar las decisiones públicas a las particularidades de cada territorio.

Cuando la comunicación no llega al medio rural

El primer encuentro, celebrado el 4 de marzo, se centró en identificar dónde y por qué se producen los fallos de comunicación entre los gobiernos y las comunidades rurales. La OCDE señala que estas dificultades pueden estar relacionadas con barreras estructurales o sistémicas, pero también con la distancia entre la forma en que las administraciones plantean sus mensajes y la manera en que estos son recibidos e interpretados en los territorios.

Entre las cuestiones analizadas se encuentran:

  • Los patrones habituales de fallo en la comunicación de las administraciones públicas.

  • Las dificultades para incorporar las perspectivas rurales a la comunicación de las políticas.

  • El papel de los medios de comunicación como intermediarios entre las instituciones y la población rural.

  • La experiencia de las comunidades a nivel local y la diferencia entre lo que las administraciones pretenden comunicar y lo que finalmente reciben y comprenden sus destinatarios.

La sesión también puso de relieve la importancia de utilizar canales que respondan a las características de cada territorio y de combinar herramientas digitales y presenciales cuando sea necesario. Asimismo, se destacó el papel de los agentes locales y de las redes de comunicación ya consolidadas como vías para generar confianza.

Qué caracteriza a una buena comunicación rural

El segundo encuentro, celebrado el 18 de marzo, trasladó el foco hacia las experiencias que sí están funcionando. En este caso, la OCDE analizó cómo adaptar la comunicación a las características concretas de las comunidades rurales y cómo construir un ecosistema capaz de conectar los objetivos de las políticas públicas con las realidades locales. Los ejemplos abordados durante la sesión mostraron la importancia de:

  • Utilizar un lenguaje claro y sencillo que facilite la comprensión de los mensajes.

  • Tener en cuenta las características y necesidades de cada audiencia.

  • Incorporar el diálogo como parte de la comunicación con las comunidades rurales.

  • Construir relaciones basadas en la confianza.

  • Contar historias y experiencias de personas en lugar de centrar los mensajes exclusivamente en las instituciones.

  • Trabajar con mensajeros locales y canales de confianza para favorecer la implicación de las comunidades.

La sesión también planteó la necesidad de adaptar los métodos de trabajo, crear nuevas alianzas y revisar la forma en que se evalúan las acciones de comunicación para responder mejor a las particularidades de los territorios rurales.

Medir si la comunicación realmente funciona

El tercer y último encuentro, celebrado el 15 de abril, abordó una cuestión fundamental: cómo saber si un mensaje ha sido comprendido y si se han utilizado los canales adecuados para transmitirlo. La OCDE plantea que evaluar una comunicación únicamente por el número de personas alcanzadas o por su visibilidad ofrece una visión limitada de sus resultados. La evaluación debería permitir conocer aspectos como:

  • El alcance de los mensajes y a qué público están llegando.

  • El grado de comprensión de la información.

  • La participación y respuesta de las comunidades.

  • La contribución de la comunicación a la toma de decisiones y a la acción.

  • Las diferencias entre los resultados obtenidos y los objetivos planteados inicialmente.

Para ello, la OCDE señala la importancia de establecer procesos de evaluación y retroalimentación que permitan ajustar las estrategias cuando los mensajes no llegan a las comunidades o no son comprendidos adecuadamente. Entre las herramientas y enfoques planteados se encuentran el uso combinado de canales digitales, radio y redes sociales, la colaboración con intermediarios de confianza y la recopilación de datos tanto cuantitativos como cualitativos.

Una comunicación adaptada a las realidades rurales

Los tres encuentros dibujan una idea común: comunicar mejor en el medio rural no consiste únicamente en trasladar información, sino en adaptar la forma de hacerlo a las personas, los territorios y los contextos en los que esa información debe ser recibida. Para ello, la OCDE pone en valor la necesidad de conocer las realidades locales, utilizar canales adecuados y contar con personas y organizaciones que ya mantienen relaciones de confianza con las comunidades, además de incorporar mecanismos que permitan evaluar los resultados y ajustar los enfoques cuando sea necesario.

Las grabaciones de los tres encuentros están disponibles en línea aquí, junto con los materiales y reflexiones aportados por expertos y profesionales que trabajan en la comunicación con comunidades rurales.